Es nueva, la más nueva, más nueva que yo tan solo dos días, somos las nuevas.
Ambas cuarentontontonas, ambas madres, las dos empezando de nuevo, ella, por primera vez, servidora ya lleva unas cuantas trincheras.
Ella está sorprendida y un poquito asustada, indecisa e inquieta, insegura, mi menda también, pero por otros motivos, de otra manera.
Marta se ha pasado la vida entera cuidando de su familia y de sus tres hijos, y se le nota en la mirada dulce y acariciadora, sólo sabe amar y querer. Dejó los estudios, de jovencita, dejó todo en la lista de espera, se dejó a ella misma.
Hace un tiempo que su matrimonio, su proyecto, su vida entera, está pendiente de un hilo, lo sabe, lo asume, no hay violencia, no hay dolor, si exceptuamos el triste dolor de ver roto en mil pedazos aquéllo que forma el eje de tu existencia, pero digamos que no hay dolor “añadido” a lo jodido del momento.
El otro día dicen que dijo alguien en la oficina que era muy torpe y le costaba mucho aprender. Cosa que, además, es totalmente incierta, porque va como una moto, tragándose como puede la inestabilidad que le ha regalado su autoestima perjudicada y pateada.
Lo peor de todo, es que esta memorable frase para enmarcar la pronunció una mujer, y con una edad entre los veintimuchos y los treintaypocos. Alguien muy cercano a las edades de sus hijos. Alguien llamado mujer a quien le importa bien poco tener delante a una mujer que las está pasando putas, que le echa huevos y ovarios, todo junto, y lucha por salir y tirar para adelante. Alguien intolerante con una hermana, alguien absolutamente falto de comprensión y de compasión, incluso, que Marta NO necesita, porque valor, lo que se dice valor y dignidad, los tiene a puñados, para dar y regalar a quien expresó ese comentario tan rastrero y a toda la peña de mujeres, que asintieron o callaron como unas MISERABLES. Si lo llega a decir, o simplemente insinuar, un compañero, para él hubiera tenido, me temo.
No estaba presente, pero adivinais cual hubiera sido mi respuesta?
Y la vuestra?
(La etiqueta de este post es muy larga para ponerla en los tags, sería algo así como “La mujer es una alimaña con la mujer“, así nos va, “hermanas” (¿?) Qué pena y qué vergüenza. Habría que revisar y ampliar el concepto de violencia contra la mujer a sus “compañeras” de sexo y a lo que algunas propinan a los compañeros del sexo complementario, que no compañeros opuestos de sexo opuesto, que es lo que algunas entienden, pero eso sería tema para otra reflexión).

(Reload: la solución en los comentarios)
Qué cosas me dicen