No, no me castigué viendo al líder de la oposición respondiendo a las preguntas del público, prefiero leer las transcripciones y observar las reacciones.
Y como conclusión, no tiene los cojones de mantener cara a cara las perlas que nos regalan diariamente en sus mítines, congresos, manifestaciones y medios afines, las perlas con las que llevan dando la matraca 5 años.
Tampoco es que la gente, en los momentos que corren haya estado a la altura deseable, necesaria, pero siempre tienen más nivel que el preguntado, que suele despacharse con unos truños increíbles, vamos, que ni se los cree él mismo, y se nota, se nota muchísimo.
Hombre, en un país donde lo que se extrae entre un montón de cuestiones del “preguntario” es “la superpreguntaquetecagas” del precio de un café, o cuánto cobra Mariano… ayer temía otra demostración del fantástico inconsciente colectivo, pero ayer no hubo slógan del programa, quizá es la mejor conclusión, aunque sigo diciendo que con la que está cayendo, se les escapó vivito, y se las tragan, nos las tragamos, de a puño.
Yo creo que el programa no revela mucho del encuestado, sino más bien, mide el nivel maribel, de inquietud y conciencia ciudadana del pueblo, y, lamentablemente, deja mucho que desear, a ver si nos vamos acostumbrando a que tenemos mucho que hacer, que es nuestra responsabilidad y está en nuestras manos vigilar y controlar lo que pasa en el país, que es nuestra responsabilidad la reivindicación y consecución de nuestros logros, todos los días del año.
Forges, como siempre, dando en el clavo.














Qué cosas me dicen